La Justicia resolvió que Miguel Battista, de 71 años, imputado por la presunta privación ilegítima de la libertad y abandono de persona de su familia en Esquel, continúe detenido bajo arresto domiciliario por 30 días. El juez José Luis Ennis adoptó la medida durante una audiencia de revisión, al considerar que persisten los riesgos procesales y el arraigo del acusado en la zona.

La Fiscalía, representada por Cecilia Bagnato y Fidel González, había pedido extender la prisión preventiva para realizar pericias médicas y psicológicas y evitar entorpecimientos. El magistrado también dispuso, a pedido de la Asesoría de Familia, una prohibición de acercamiento y contacto con sus hijos, quienes quedaron bajo asistencia de organismos estatales tras el allanamiento del 22 de octubre.

La causa se inició el 10 de octubre por una alerta vecinal sobre una vivienda con ventanas cubiertas y actividad nocturna. La defensa solicitó la libertad y un domicilio alternativo, mientras la investigación continúa para esclarecer las condiciones en que vivía la familia.