Agustín Randazzo, el argentino de 51 años que estaba desaparecido desde el choque de trenes ocurrido en las inmediaciones de Toledo, fue hallado sin vida este jueves. El cuerpo apareció tras un operativo de búsqueda que encabezaron sus amigos, quienes intentaban localizarlo desde el accidente.

Según contó el diseñador Roberto Piazza, amigo de la víctima, Randazzo viajaba en el octavo vagón de una formación de la empresa Iryo, el sector que quedó más castigado por la colisión.

Con esta confirmación, los ciudadanos argentinos muertos en la tragedia ferroviaria suman dos. El otro caso es el de Ana Martina Conte Grad, una sanjuanina de 32 años cuyo deceso se había informado antes.