Luiz Inácio Lula da Silva se quedó este domingo con el balotaje en Brasil al cosechar el 51,76% de los sufragios, mientras que el senador Flávio Bolsonaro reunió el 48,24%. Así, el referente del Partido de los Trabajadores (PT) alcanzó un cuarto mandato no consecutivo, algo que no había ocurrido antes en la política brasileña.

El desenlace cortó una racha que se sostenía desde 1989, cuando volvieron las elecciones presidenciales directas: hasta entonces, quienes habían quedado primeros en la primera vuelta siempre habían llegado al poder. Lula pasó a ser el primer candidato capaz de dar vuelta ese escenario.

En la primera instancia, el líder del PT había sumado el 45,1% de los votos y Bolsonaro había llegado al 47%, una diferencia que los sondeos previos no habían previsto y que ubicaba al actual presidente por detrás de su rival. La segunda vuelta, no obstante, transformó el panorama y le permitió a Lula adjudicarse la definición y seguir al frente del Gobierno brasileño.