El martes 13 es una fecha asociada a la mala suerte por muchas personas, mientras que otras lo consideran un día común. La creencia se apoya en interpretaciones históricas sobre el número 13 y el día de la semana, como la última cena de Jesucristo con 13 comensales o la vinculación del martes con Marte, el dios romano de la guerra.

A pesar de su persistencia, no hay evidencia científica de que atraiga desgracias. El psicólogo español Javier Barreiro explicó que la tendencia humana a buscar patrones y relaciones de causa y efecto lleva a asociar hechos sin conexión real. Además, los rituales supersticiosos pueden generar una sensación momentánea de tranquilidad, aunque no modifiquen lo que ocurre.

Quienes creen en esta influencia recurren a prácticas como la limpieza energética del hogar, tocar madera o cruzar los dedos. Estas costumbres forman parte de la tradición popular, pero no hay pruebas de que puedan eliminar energías negativas ni cambiar la suerte.