La mortandad de ballenas en Península Valdés lleva diez días sin nuevos varamientos, una señal alentadora que no confirma el final del episodio. Los especialistas aún no determinaron qué causó las muertes ni por qué tantas crías resultaron afectadas, una cifra que supera los registros de temporadas anteriores.

Las muestras de adultos fueron enviadas al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), en Mar del Plata, según confirmó Mariano Coscarella, biólogo del Comité Científico de la Comisión Ballenera Internacional. Se analiza si los animales estuvieron expuestos a toxinas de la marea roja y si eso se relaciona con los fallecimientos, además de una bacteria vinculada a numerosas muertes de ballenatos.

Coscarella sostuvo que entender estos fenómenos puede llevar mucho tiempo y que prevenirlos resulta casi imposible sin una causa puntual identificada. Las ballenas francas australes se reproducen en la zona y luego se alimentan en otras áreas, lo que limitaría intervenciones locales. Los investigadores pidieron esperar evidencias y alertaron sobre versiones sin respaldo científico en redes.