Aunque el verano todavía no empezó, el clima más cálido y las actividades al aire libre exigen no descuidar la piel. El dermatólogo Horacio Del Bosco, a través del medio RTN, alertó sobre los peligros de tomar sol en las horas de mayor intensidad y remarcó que los niños necesitan protección especial.

Acumular radiación ultravioleta y sufrir quemaduras en la infancia y adolescencia incrementa el riesgo de cáncer de piel. Se aconseja usar protector de amplio espectro con FPS 30 o más, colocarlo media hora antes de la exposición y renovarlo cada dos horas, después de nadar, transpirar o secarse.

Conviene evitar el sol directo entre las 10 y las 16, buscar sombra y sumar ropa que cubra, sombrero y anteojos con filtro UV. Las nubes no bloquean del todo la radiación y el agua o la arena la reflejan. En bebés menores de un año debe evitarse la exposición directa.