Un camionero de 40 años fue interceptado en la autopista Panamericana durante un operativo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) destinado a fiscalizar vehículos pesados. El hombre venía de Corrientes con destino a Buenos Aires y, antes de someterse al test, les advirtió a los agentes que el resultado no iba a marcar cero.

La alcoholemia confirmó 2,65 gramos de alcohol por litro de sangre. Con ese registro, los inspectores le prohibieron retomar la marcha al volante del camión.

Por la infracción, el conductor podría recibir una sanción económica que superaría los $2 millones, además de una suspensión de su licencia de conducir que se extendería hasta 18 meses.